Fuera Estrés

El estrés es uno de los mayores males de nuestra sociedad moderna. Todo se mueve rápido, se camina rápido, se piensa a una velocidad en la que se pierde la consciencia, el corazón va rápido, las manos rápido, todo rápido y el cuerpo cada vez con mayor agotamiento por el exceso de trabajo que le supone equilibrar estos excesos y desarmonía.

Un gran problema para la salud por la gran cantidad de alteraciones que produce.

Pero el estrés no solo viene por la vida acelerada, sino también por la falta de sueño, alimentación inadecuada, sustancias tóxicas, bloqueo psico-emocional, exposición prolongada a ondas electromagnéticas y pantalla luminosas,  y diversas causas más.

También cabe mencionar en este apartado del estrés que hay diferentes alimentos, que además de sobrecargar el hígado y el sistema digestivo, también afectan al estrés pues alteran los niveles de cortisol.

El estrés repercute principalmente en los sistemas endocrino, nervioso e inmunológico de diferentes maneras, siendo las más importantes el descontrol y elevación de los glucocorticoides que alteran el sistema inmunologico.

El estrés agudo o puntual, se da por miedo, disgusto, etc produce una reacción de alarma que altera el sistema nervioso simpático, éste estimula desarmónicamente las suprarrenales, y alterando ésta el sistema inmunológico ( de forma inmunodepresora o inmunoestimulante).

El estrés crónico o permanente, se da en la persona dominada ante una situación, pérdida de control de la misma, etc. También por agotamiento.

En este caso hay una alteración del eje hipotálamo-hipófisis, produciendo un estímulo excesivo en la corteza suprarrenal, que segrega cortisol. El cortisol es inmunosupresor.

Con el cortisol elevado, se aumenta el TGF-betta ( factor de crecimiento de tumores), se hipotrofian la glándula timo y los ganglios linfáticos.

Entre las enfermedades que podemos relacionar con el estrés crónico están el cáncer, diabetes, asma, hipertensión, etc. En todas ellas el estrés puede ser el factor desencadenante principal, o bien la gota que colma el vaso tras otro desencadenante principal.

Son dos formas diferentes, pero ambas dañan el sistema inmunológico.

Actualmente se vive ante con mucho estrés y a veces es muy difícil superarlo, ya sea por no encontrar trabajo, por temas económicos, problemas matrimoniales o familiares, etc, e incluso también por la sobreexposición a radiaciones electromagnéticas.

Actualmente por todo ello, hay una elevadísima propagación de enfermedades, así que es un tema a tratar con extrema urgencia.

El sueño ( cantidad y calidad) también está muy relacionado con el estrés, y por lo tanto con el sistema inmunológico, y viceversa, la alteración inmunológica afecta al sueño, y por lo tanto genera estrés.

Por ejemplo, cuando se está con una infección ya sea por virus o bacterias, el cuerpo te pide dormir más. Así como la falta de horas de sueño o de su calidad, favorece la aparición de procesos infecciosos.


Todas las terapias que se ofrecen, así como los diferentes remedios y programas, son complementarios al tratamiento asignado por su doctor.

Nunca deben de sustituirse ni modificarse las recomendaciones de su doctor, sin su previo consentimiento.