Día Mundial de la Fibromialgia y Fátiga Crónica

12 de mayo de 2019

Día Mundial de la Fibromialgia y del Síndrome de Fatiga Crónica

La fibromialgia es una enfermedad muy incomprendida y  que desgraciadamente recibe poco apoyo. A nivel facultativo les cuesta considerarla como una enfermedad, pero no se encuentran en la piel de la persona que la sufre para saber las dificultades a las que se enfrentan cada día, desde que se levantan hasta que se acuestan, y en muchos casos también desde que se acuestan hasta que se levantan.

No se sabe exactamente cuál es el origen médico de la enfermedad, pero si hay algo cierto es que la fibromialgia tiene un origen multifactorial, destacando principalmente 5 aspectos: alimentación incorrecta, sobrecarga de tóxicos y bloqueo mental-emocional.

 

La alimentación es un factor clave, y no basta con comer “saludable” sino que hay que darle al organismo los alimentos que necesita. Los alimentos se transforman en sangre y por lo tanto según es la calidad del alimento, así será la calidad de la sangre. La fibromialgia requiere una alimentación muy precisa, pues no se trata solo de eliminar los alimentos pro-inflamatorios u oxidantes, sino también como se comportan los alimentos o combinaciones de los mismos en el interior del sistema digestivo.

Lo mismo sucede con la fatiga crónica, que es otra enfermedad incomprendida y que afecta aproximadamente al 10% de las personas con fibromialgia. Necesitan una alimentación muy precisa, pues es la que va a aportar energía celular, para mantenerse activos y con mente clara durante todo el día. No es lo mismo tomar alimentos o sustancias que aporten energía puntual ( café, jalea real u otras sustancias) que ingerir los alimentos necesarios para que aporten energía celular y la liberen progresivamente a lo largo del día.

 

La sobrecarga de tóxicos es algo muy amplio, pues en nuestra vida moderna estamos rodeados de tóxicos procedentes de alimentación convencional, refinados, productos de limpieza, higiene personal y cosmética, ambiental. Los tóxicos sobrecargan principalmente riñones, hígado, pulmones y piel, que son los órganos encargados de la depuración del organismo, acumulándose en el organismo, oxidándolo y aumentando el malestar.

 

En cuanto al equilibrio mental-emocional hay que destacar que la fibromialgia es la enfermedad de las emociones/sentimientos no expresados. De hecho todas las enfermedades tienen un componente emocional, pero si tuviésemos que calificar una, esta es sin duda la fibromialgia.

En esta enfermedad hay un conflicto interno, consciente o inconsciente, que genera una tensión interna de gran calibre en todo el organismo, pero sobre todo en el hígado, órgano encargado de muchas funciones a nivel fisiológico, pero también es un órgano muy emocional. Interviene en la alimentación, detoxificación, regula musculatura, tendones y ligamentos, y cientos de funciones más.

Cabe destacar en este aspecto emocional que en una gran mayoría de los casos hay un bloqueo en lo que se piensa-se dice-se hace, y este bloqueo dificulta la libre circulación de la energía por el organismo, y por lo tanto la correcta regeneración y funcionalidad del organismo.

También cabe destacar el aspecto perfeccionista de estas personas, y que en un amplio porcentaje  se ha activado o agravado la enfermedad tras un fuerte estrés crónico, shock emocional o conflicto importante.

 

La fibromialgia tiene un amplio abanico de síntomas, el principal es el dolor crónico generalizado, con rigidez e inflamación,  agotamiento, disminución de la concentración y la memoria, insomnio, ansiedad, depresión, desvalorización migrañas, alteraciones visuales, colon irritable, estreñimiento ( aunque a veces diarrea), síndrome de piernas inquietas, menstruaciones abundantes y muy dolorosas, disminución de líbido, calambres, rigidez, etc.

 

Hay varios puntos a tener en cuenta en la curación o disminución de síntomas que hagan la vida más fácil a éstas personas. Son personas muy valientes y fuertes, porque soportar la gran carga que llevan cada día no es nada fácil, pero les falta por norma general la disciplina y constancia necesaria para cuidarse, ya que falta respeto y amor propio, por tanto que las han culpabilizado, rebajado y negado, de ahí que el apoyo psicológico para tratar estos patrones emocionales negativos es fundamental.

 

Hace falta una importante transformación en la forma de pensar, sentir y actuar, alimentarse y vivir para recuperar el bienestar. Y para ello se debe de empezar a ser “egoístas con uno mismo” para cuidarse lo necesario sin culpabilidad, llevar una alimentación según las necesidades personales, hacer ejercicio físico a diario ajustado al estado personal de cada día, contacto con la naturaleza, vivir en un espacio libre de contaminación electromagnética, liberarse de sustancias tóxicas varias, equilibrio entre lo que se piensa-siente y dice-hace, apoyo psicológico y apoyo familiar. Son cambios sencillos, para hacer de forma gradual, y que marcan una gran diferencia aportando un buen estado de salud o al menos disminuyendo considerablemente los síntomas negativos de la enfermedad.

 

Deseo que cada día haya una mayor consciencia para comprender esta y otras tantas enfermedades, pero sobre todo a los enfermos, que son quienes realmente sufren. Y también que cada día hay más consciencia por parte de todos y cada uno de los seres vivos, para cuidarnos cada día más y mejor, sin excusas ni justificaciones.

Salud para tod@s.

Ángel Pavón

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *