Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer

Hoy lunes 4 de febrero es el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer

El cáncer, es posiblemente la enfermedad más temida, ya que es evidente que es un largo y doloroso proceso el que se lleva hasta conseguir la curación, y gracias si se consigue. Afortunadamente cada año se avanza más en investigación oncológica, a la vez que cada año más personas son conscientes de complementar sus tratamientos con la alimentación adecuada, paseos por la naturaleza para oxigenarse, descanso y actividades recreativas.

Pero aun así sigue habiendo muchos fallecimientos, unos 9 millones de personas en todo el mundo en 2018.

Cada año aumenta esta enfermedad de forma preocupante, siendo 18 millones de nuevos casos en 2018 a nivel mundial. Cifras que cada año son superiores.

Los tipos de cáncer más frecuentes en nuestra sociedad moderna son el de colon, hígado, pulmón y mama. Seguidos de recto, próstata, útero, vejiga y estómago.

Lo mejor que podemos hacer todos los seres vivos es tener totalmente integrada en nuestra vida la prevención, a través de una vida saludable y consciente.

Está muy arraigada la idea de que es una enfermedad genética que no se puede evitar ni cambiar, pero nada más lejos de la realidad, pues solo indica una tendencia o facilidad hacia un camino, no la condena de por vida. Además que hay casos en esta enfermedad que no hay herencia genética, sino que aparece por la mutación de los genes por influencias externas. De hecho todos los cuerpos pueden producir células cancerosas a diario, pero es el sistema inmunológico quien se encarga de destruirlas, de ahí la importancia de mantenerlo activo. Destacando en este aspecto que para tener un buen sistema inmunológico, hay que tener un saludable sistema digestivo.

Nuestra expresión genética es modificable y adaptable según nuestra vida diaria, cuidados, pensamientos, emociones, ambiente y actitud entre otros elementos, por lo tanto la prevención es fundamental.

Pero aquí viene el gran problema, tomar consciencia de que hay que cuidarse como si se tuviese la enfermedad pero sin tenerla. De no hacer la prevención adecuada, aparece ésta u otras enfermedades.

Esto es como esperar a tener sed para ir a comprar agua. Será mejor tener el agua comprada para tomarla en el momento que tengamos sed.

Hay que sembrar, para obtener después una buena cosecha. Es decir, debemos de sembrar y cultivar amorosamente nuestra salud, porque solo tenemos un cuerpo y hay que cuidarlo para luego no tener que lamentarnos.

No podemos vivir despreocupada y alegremente como si nada, esperando a cuidarnos cuando ya se ha enfermado, porque unas veces ya es tarde y en otros casos aun saliendo de la enfermedad, el cuerpo ya queda perjudicado, además del sufrimiento que se pasa durante todo el proceso de tratamiento.

Medidas preventivas de bienestar, no solo para el cáncer:

-Alimentación Saludable: debemos de tener siempre presente que todo lo que ingerimos se transforma en sangre, y ésta en células. Por lo tanto según la calidad y orden de lo que comemos, así va a ser la calidad y orden de las células de nuestro cuerpo.

La alimentación saludable es mucho más que tomar unas piezas de fruta al día y alguna ensalada y pescado blanco. La alimentación correcta debe de comenzar por eliminar todos los tóxicos de nuestra vida, ya que si por un lado tomas una comida sana, pero la acompañas de tóxicos como el alcohol, tabaco o los químicos de los lavavajillas, poco estamos haciendo.

No nos engañemos a nosotros mismos por favor, que la salud es algo muy serio, y solo cuando se pierde es cuando vienen las lamentaciones.

La alimentación saludable debe ser ante todo personalizada, algo que solo se puede hacer con seguimiento profesional, para determinar que alimentos nos benefician y cuales nos perjudican, en que cantidad, como y cuando tomarlos.

En alimentación saludable cabe destacar alimentos no transgénicos, ecológicos, de temporada. Evitar los precocinados, carnes, refinados, alcohol, fritos, barbacoas, lavavajillas ……

-Gestión interna del estrés, emociones y pensamientos: cada día se vive con más estrés, nuestra sociedad nos hace aumentar el ritmo constantemente, restándonos tiempo y calidad de vida.

El estrés, gran veneno para el sistema inmunológico, hay que evitarlo lo máximo posible, y la parte que no sea posible, contrarrestarla con meditación, relajación, yoga, paseos por la naturaleza, escuchar música…..

Nuestra expresión genética también se ve afectada por nuestros pensamientos y emociones, por lo tanto éstos deben de ser de calidad.

-Evita el tabaco: negro, rubio, de liar…….todo el tabaco es perjudicial. Recordar que en todo proceso de cáncer hay una acidez, oxidación y falta de oxígeno, y es justo lo que produce el tabaco en el cuerpo.

-Contaminación ambiental: es uno de los grandes caballos de batalla de nuestra sociedad moderna, donde todo está cada vez más contaminado.

Todos queremos un mundo mejor, más limpio y sano, pero pocos nos involucramos en ello. Por lo tanto, como dijo Ghandi “ Se el cambio que quieres ver en el mundo”. Evita todo aquello que contamine tu cuerpo, hogar, sociedad y planeta.

Grandes tóxicos están presentes en nuestro día a día, pasando a la sangre y quedando muchos de ellos atrapados en las estructuras celulares del cuerpo, produciendo en silencio enfermedad, la mayoría de ellas relacionadas con otras cosas, por falta de conciencia e investigación. Tintes para el cabello, laca, muchos maquillajes ( salvo los naturales), productos de higiene personal con parabenos entre otros químicos, elementos plásticos para los alimentos y bebidas, productos químicos para el hogar, ambientadores no naturales, contaminación ambiental de los hidrocarburos, uso de microondas…….

Todo esto es muy importante para todas las personas y enfermedades, pero especialmente para los casos de cánceres hormonales.

-Estar en contacto con la naturaleza a diario si es posible, caminar, respirar aire puro, abrazar los árboles, disfrutar del silencio.

En la ciudad también es posible en el centro de los parques grandes. Pero aun así es aconsejable al menos un día a la semana salir al bosque, montaña o naturaleza virgen.

-Actividad física consciente, caminar, nadar, yoga, tai chi, chi kung, estiramientos. Todo ello al aire libre.

Evitar los deportes fuertes y los que involucren la pérdida de gran cantidad de líquidos orgánicos.

Cada actividad física debe de estar adaptada a cada persona según su constitución y estado.

 

Conclusión final: la salud es la mayor fortuna que poseemos, cuidémosla e incluso potenciémosla cada día, de forma consciente, antes de que algún día sea tarde.

La alimentación representa un 80% en prevención, el 20% restante lo representan el descanso, movimiento, gestión mental-emocional, y pureza ambiental entre otros.

Cuidémonos con consciencia, por nosotros y las generaciones futuras.

 

Mucha salud para tod@s.

Ángel Pavón

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