Enfermedad, tristeza, pobreza, limitaciones…

Enfermedad, tristeza, pobreza, limitaciones……¿de dónde procede realmente todo esto?

Todas las cosas que sabemos en forma negativa hay que eliminarlas para poder construir entre todo un mundo mejor, y esto comienza por el proceso de evolución de todos y cada uno de nosotros.

Todos y cada uno de nosotros somos responsables, no solo de nosotros mismos, sino también del planeta, del mundo. Ya han pasado 4 meses desde el comienzo del año, y seguro estoy que el 80% de las personas no siguen sus propósitos de nuevo año.

Construir una vida fácil, positiva, con conciencia y salud es posible y sencillo, tan solo has de saber qué hacer, cómo, cuándo y dónde. En este apartado quedan completamente excluidas las excusas.

Las excusas son el camino de la culpabilidad, hacia los demás, hacia las situaciones, hacia la vida, etc. La culpabilidad es una posición cómoda y egoísta que nos dirige por el camino del estancamiento, la frustración, el victimismo y la desarmonía. El sentimiento de culpabilidad te mantiene prisionero en el pasado, aportando al presente emociones negativas y al futuro, incertidumbre e inestabilidad.

En cambio, la responsabilidad, es decir, el asumir nuestros pensamientos y actos  conlleva un trabajo que nos llevará por el camino del aprendizaje, cambio, motivación, bienestar y evolución.

El único camino posible para modificar y eliminar estos dos aspectos es la implicación y el esfuerzo para salir de nuestra -zona de confort- y hacer cosas diferentes para poder obtener ese bienestar deseado.

Cabe recordad una frase de A.Einstein: “Si repites una y otra vez lo mismo, no esperes que el resultado sea diferente”

Aprendamos a ver siempre el lado positivo de las cosas y de las personas que nos rodean. Esta visión nos reta a ver desde el corazón todo lo bueno y positivo que anteriormente la mente superficial ha juzgado como negativo. Si mantenemos este precepto aumentamos nuestra vibración, nivel de conciencia y bienestar. Esta es la forma de desterrar y eliminar la vieja vida, los viejos planteamientos para así darle forma a la nueva vida que comienza a desarrollarse y manifestare en nosotros.

Nuestra actitud condiciona inexorablemente nuestra existencia, es por ello que invertir en salid y desarrollo personal es imprescindible para lograr desarrollar completamente nuestra conciencia en equilibrio, armonía y paz, viviendo constantemente en el presente.

Cabe recordar unas palabras de Gandhi: “Hay solo dos días al año en los que no se puede hacer nada, uno se llama ayer y otro mañana”.

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