Amor hacia uno mismo

 

Amor hacia uno mismo

El amor hacia uno mismo es fundamental, pues sin él no puede existir el auto respeto y autoestima.

Si estas  cualidades no existen en la persona, no puede darse la curación completa.

Si estas  cualidades no están en la persona, no puede haber desarrollo espiritual.

Si estas  cualidades no están presentes, jamás se puede amar a nadie más, se puede querer, pero no amar.

Analíticamente y espiritualmente es imposible dar lo que no se tiene, se puede pensar que si porque está en el mudo ilusorio de la mente y de los deseos, pero no nos engañemos, es imposible.

Tal cual te respetas a ti mismo, así respetas a los demás. El respeto se demuestra a través de como cuidamos nuestro cuerpo a través de la alimentación adecuada, descanso, alejándote de personas tóxicas….

 

Hay personas que piensan que amarse a uno mismo es una conducta egoísta, pero no es así, sino que es una conducta positiva y constructiva.  Además esta conducta es necesaria tenerla integrada en uno mismo, para poder practicarlo y entregarlo a los demás, a toda forma de vida, no solo personas.

Todos hemos pasado, estamos pasando o pasaremos por un proceso de transformación para tomar consciencia de la creación, vida, existencia, misión y evolución.

Este estado siempre llega a uno cargado de muchas incógnitas. Aceptación de uno mismo, arrepentimientos, sentimientos encontrados, sensación de estar perdidos en un cruce de caminos sin saber hacia dónde dirigirse.

Aceptar estas situaciones, relajarse y retomar la vida con la mayor sencillez y humildad posible, es imprescindible en estos casos. Y seguir todo este proceso con ayuda profesional, porque uno mismo va a ver todo desde su perspectiva de desarmonía, no desde la realidad.

Aquí comenzará a desaparecer la lucha, castigo, duda, el sentirse perdidos, las limitaciones, violencia, enfermedad…..

Y sucede que te llenas de luz, esplendor, grandeza, armonía, belleza, salud……
Todo esto implica salir de nuestra zona de confort y somos cómodos. Requiere hacer cambios, y el cambio da miedo.

El refranero es muy sabio y nos dice “ Virgencita, déjame como estoy” y esto es el miedo al cambio. Hay muchas personas que viven permanentemente “en la rueda del hámster” como dice un buen amigo, por miedo al cambio, a la transformación.

Muchas personas que viven apegadas a relaciones tormentosas, por miedo al cambio o apegos sentimentales.

 

Muchas personas que pierden la salud en los trabajos, por miedo al cambio o por apego a una cierta comodidad económica.

Muchas personas que no son respetadas, simplemente porque ellas mismas no se respetan.

Y así podríamos citar muchos ejemplos.

Y así se encuentran en la intersección del camino, sin saber si seguir por el camino del rechazo y apego, o si tomar el camino del cambio a través de la aceptación, respeto, amor.

Está en cada uno elegir el camino que considere. Ante todo debemos respetar el libre albedrío.

Ante todo, mis mejores deseos para todos.

Ángel Pavón

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